viernes, 26 de octubre de 2012

CUANDO HAY TEMA HAY GRANDES POSIBILIDADES

Recuerdo que alguna vez se me dijo que para hablar en público se requiere un buen tema y el dominio del mismo. Por supuesto, también es necesario elaborar lo que se va a transmitir a la audiencia, de otra suerte, se haría el ridículo.

En días pasados, estando fuera de la ciudad, tuve la oportunidad de leer "No todos moriréis" de Antonio Jareño,  quien de un versículo bíblico logró forjar un gran tema para sostener una gran trata de esta novela que lleva la acción desde España hasta Alemania, pasando por Roma, logrando mantener la atención del lector en forma adictiva y permite recomendarla ampliamente. Si no se lee de un tirón es porque no es muy corta, pero siempre se espera con entusiasmo el reanudar con la lectura. Cabe añadir que su manejo del lenguaje es ágil y entretenido.

No cabe duda que al hablar de libros siempre se requiere una buena elaboración en la estructura de los temas y un buen manejo del lenguaje que mantenga el interés del lector, pero cuando un tema es lo suficientemente rico como para sostener el interés es ya de por sí una gran ventaja.

Así percibo en ocasiones la literatura, o más bien, la "nueva literatura" (la que puede existir digitalmente y no está impresa), es decir, como una balanza que no debe perder su equilibrio; por un lado, el tema, por otro, el manejo del lenguaje.

¡Vivamos cada día como si fuera el último de nuestra existencia¡