Dos Antecedentes (partiendo de la realidad mexicana)
1).- Aproximadamente 30 años atrás: Por supuesto que era importante, significativa y parte esencial de la mayoría de la gente. Se profesaba la religión, o al menos toda persona se denominaba creyente, en su mayoría católica, aunque confesara que ya hubiera recibido acercamiento con alguna iglesia protestante, o simplemente dijera que no era practicante.
2).- Actualmente: Existe un segmento muy importante de población que, principalmente entre la juventud, comentan que creen en un ser superior, que rezan cuando quieren, que confían en una fuerza interna, en fin, alguna o varias de éstas, aunque exista todavía muchos creyentes en alguna religión, practicantes o no.
La realidad a través de la literatura actual
¿Qué es lo que se observa a través de los libros? Se advierte en un gran número de novelas que existe una gran inquietud por, ya sea informar, comentar, criticar, polemizar, creando historias de diversos temas relativos a las religiones, o bien, las cúpulas de éstas. Creo que otros de los temas más socorridos son los relativos a las historias de personas y/o países con motivo de la Segunda Guerra Mundial, así como vida y carrera política de alguna persona que persiguen algún cargo público, sólo por citar tres grandes rubros.
¿Esto es bueno o malo? Considero que tiene más de de bueno que de malo. El sólo hecho de informarse y pensar acerca de Dios, mientras que toda lectura se efectúe con criterio y con la debida información acerca de la fuente de la que proviene ésta, deja al lector en mayor posibilidad de afinar su criterio, crecimiento individual-espiritual, análisis informado, fé, devoción, etcétera.
¡Es bueno saber que, de una manera o de otra, Dios está vigente y habita en todos nosotros. Sigamos pidiendo para que nos siga iluminando a todos¡
Que tengamos excelente semana
Adrián García