Hace un par de días he concluido de leer "EL HOMBRE DE GRAFENECK" de Félix Jaime, novela altamente recomendable por el lado que se le busque.
En dicha obra, misma que goza de un lenguaje ágil, claro y fluido, se describe cómo un acontecimiento puede ayudar a un escritor que siente ha sentido perdida su inspiración para reinventarse y lograr lo que día a día sale a su encuentro.
Asimismo, goza de una trama sensacional enmarcada por acontecimientos que tuvieron lugar en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial y el presente, logrando a su vez un exquisito manejo de los tiempos objetivo (presente) y subjetivo (pasado), los cuales lejos de confundir al lector lo van conduciendo con nitidez al esclarecimiento de las verdades que aparecen en el panorama de los protagonistas.
Por otra parte, al ver que esta novela se base fundamentalmente en acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, podemos observar que sin que eso signifique la similitud de novelas, este conflicto bélico ha inspirado y llenado las liberarías del mundo, así como sucesos relacionados con la religión, entre otros temas.
Es aquí donde yo me pregunto: ¿Cuáles serán los sucesos históricos que en los siguientes años y décadas pueden enmarcar un sinfín de novelas e historias? ¿Huracanes? Tenemos en la actualidad el caso de "Sandy" en Nueva York. ¿Maremotos? Tendríamos el caso de algunas islas de Indonesia y Tailandia. De hecho, aquí en Monterrey, México han existido un par de huracanes que devastaron el día a día de muchas familias en los años 1988 y 2010. ¿Terremotos? Frecuentemente podríamos encontrar ejemplos devastadores, entre otros sucesos.
Finalmente, quisiera dejar la pregunta abierta para que se aporten temas que el día de hoy se pudiera pensar que marcarán un momento de la historia y que puedan ser fuente de inspiración para los autores.
Lo que se cierto es que sin percatarnos de ello, existen eventos que, por una u otra razón, hacen historia.
Que tengan excelente semana¡
Adrián García Chapa
¿Y quién se atreverá ni siquiera a planteárselo,Adrian? La verdad es que (por lo menos en los casos que yo conozco), escribimos siempre según nos inspiran los acontecimientos que van aconteciendo en nuestras vidas, y salvo que seas un aficionado convulso a la futurología o en su defecto, al arte de la adivinación. No veo que vayamos a ocuparnos en pensar qué o cuales serán los gustos de nuestros futuros lectores. Por lo menos, así me lo pienso y planteo yo. (Aunque la preguntita se las trae).
ResponderEliminarTe entiendo. Lo veo como una cuestión de no estar necesariamente pensando en este punto en forma permanente como punto de partida.
ResponderEliminarPor ejemplo, si nos situamos en el año 1945, los escritores y/o lectores sabrían que lo que vivían en el día a día se convertiría en un tema tan impactante en el año 2012? Seguramente sí, pero tal vez pensaron que sería fuente de inspiración por 20, 30 años. De hecho, han existido nuevas guerras, pero la Segunda Guerra Mundial y, principalmente, el Holocausto, sigue con su impacto.
No obstante, cada autor se las ingenia para encontrar un hilo conductor diferente en cada novela. Algunos de hecho, no entran de lleno en ella.
Muchas gracias por tu comentario. Saludos¡¡